Número: 1148. Del 25 al 31 de octubre de 2009
 
 
 
SE HABLA DE...

RAY TOMLINSON
El inventor del e-mail

D.R.

Tiene 68 años y es ingeniero eléctrico. En 1971 envió el primer correo electrónico, utilizando el signo @. Es premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2009.



XLSemanal. Supongo que nunca habrá pagado por un servicio de correo electrónico, ¿no?
Ray Tomlinson.
Así es, nunca en mi vida he pagado por e-mail.

XL. ¿Qué le llevó a buscar una forma de enviar mensajes de un ordenador a otro?
R.T.
En 1967 entré en BBN [una empresa clave en el desarrollo de Arpanet, red que unía diferentes organismos de EE.UU., y de su heredera, Internet]. Arpanet estaba creciendo, cada vez tenía más usuarios. Pensé que les gustaría disponer de una forma de comunicarse entre sí.

XL. ¿Cómo llegó a aquel primer e-mail?
R.T.
Yo trabajaba en un cuarto con dos ordenadores conectados a la red, uno junto al otro. Enviaba un correo desde uno, giraba la silla y veía si llegaba al otro. Tras unos cuantos fallos, uno de los mensajes alcanzó su destino. No recuerdo qué ponía, una serie de signos escritos aleatoriamente con el teclado. Tan pronto me cercioré de que funcionaba, mi siguiente mensaje se lo dirigí a mis colegas, describiendo cómo enviar mensajes a los demás insertando el signo @ entre el nombre clave del usuario y el identificador de su ordenador.

XL. ¿Por qué una @ y no cualquier otro signo ortográfico?
R.T.
Buscaba un caracter que no apareciera en el lenguaje de las computadoras. Esto eliminaba todas las letras y los dígitos, así como signos de puntuación, guiones, corchetes, paréntesis y demás. De los que me quedaban, @ se me antojó la elección obvia. En inglés es el símbolo de la palabra at, que indica posición. Me pareció adecuado para señalar que el usuario de un ordenador podía acceder at [a] otro terminal.

XL. ¿Recuerda bien aquel día?
R.T.
El momento exacto aparece nublado por el paso del tiempo, aunque mi mejor reconstrucción de los hechos lo sitúa a finales de 1971, creo que noviembre. El programa se llamaba SNDMSG, que era el nombre del software con el que empecé. La nueva versión conservó el nombre, aunque se diferenciara del otro en que podía enviar mensajes a través de la red y no sólo a los usuarios de un mismo servidor. Uno de mis colegas me dijo que le parecía una idea estupenda y bromeó diciendo que no debería perder mucho tiempo con aquello.

XL. ¿Le felicitó algún superior?
R.T.
No recuerdo que mi jefe hiciera comentario alguno al respecto. Creo que BBN [donde sigue trabajando] me aprecia más por otros aspectos de mi labor que por haber creado el e-mail.

XL. ¿Cambió en algo su vida a partir de aquel día?
R.T.
No puedo responder a esta pregunta, ya que no existe un mundo donde no se haya inventado el e-mail para comparar. La mayor diferencia, me temo, es que ahora respondo, de vez en cuando, a preguntas como las suyas, lo que no ocurriría de no haberlo inventado.

XL. ¿Alguna vez se ha arrepentido de no haber registrado la patente de su invento?
R.T.
Nunca. No me pareció que la idea fuera para tanto. Por aquel entonces era algo muy limitado. Y lo siguió siendo hasta los años 90.

XL. ¿Qué le vino a la cabeza cuando, en los 90, comenzó la universalización del e-mail?
R.T.
En 1993, la gente comenzó a preguntarme por el origen del invento. Me di cuenta de que aquel programa de envío de mensajes para Arpanet era la raíz de todo.

XL. ¿Hay algo que le haga sentirse especialmente orgulloso de su invento?
R.T.
Sí, que se haya convertido en una de las mejores formas de que las personas que comparten objetivos o luchas puedan comunicarse y ayudarse mutuamente.

XL. ¿Recuerda haber recibido algún e-mail particularmente gratificante?
R.T.
Uno que recibí de una mujer, meses después de que me entrevistara para un boletín. El asunto decía: «Gracias, gracias, gracias». Su cuñado sufría una rara enfermedad y, gracias a un grupo de intercambio de correos, había contactado con varias personas con parientes que sufrían de la misma dolencia. El grupo le ofreció apoyo, sugerencias muy útiles y el sentimiento de que ella y su hermana no estaban solas.

XL. ¿Alguna vez se le han colado virus, troyanos y demás?
R.T.
No, nunca.

XL. ¿Qué programa de correo usa en la actualidad?
R.T.
Thunderbird.

XL. ¿Utiliza mucho el e-mail?
R.T.
Envío entre diez y veinte correos al día y recibo muchos más.

Fernando Goitia

< volver

  
 


CIRCO
EL ESPECTÁCULO MÁS GRANDE DEL MUNDO
Llega a España el Circo Ringling, con 139 años de historia y una ‘troupe’ de 130 personas.


PREGUNTA A BOCAJARRO
  • ¿Alguna vez pensó en los usos oscuros de su invento?
    No. Por aquel entonces, en la Red nos conocíamos todos. Cualquier actividad ilegal se habría detectado de inmediato. Si me lo hubiera preguntado en 1971, le habría dicho: «El e-mail no es un fenómeno social reseñable».